Las Meninges

Qué son y qué funciones tienen

En términos simples, las meninges son tres capas de tejido cognitivo que protegen el cerebro de la cuerda espinal. La cuerda espinal es la autopista que se encarga de llevar los mensajes desde y hacia tu cerebro vía impulsos nerviosos. Se encuentra entre la columna vertebral y la rodean las meninges y el fluido cerebro-espinal que ayuda a proteger la cuerda espinal y las raíces nerviosas.

 

Las meninges también alimentan el cerebro y la cuerda espinal. Las tres capas de las meninges son:

 

– Dura mater (o cubierta cerebral): capa exterior del tejido de la meninge. Su significado (madre dura), apela a su función como meninge de mayor resistencia.

 

– Aracnoides (o membrana intermedia): capa intermedia, es más delicada que la dura mater. El término aracnoide (araña) se debe a su apariencia en forma de red.

 

– Piamadre (o «delicada» madre): membrana más interna, que se adhiere al cerebro. Es la meninge más delicada.

 

Probablemente hayas oído hablar de la meningitis (la inflamación de las meninges); ésta se suele dar tras una infección bacterial u oral. La variedad bacterial es la más peligrosa y la menos frecuente. Si se da dicha infección deberá ser tratada de inmediato, puesto que puede provocar lesiones cerebrales e incluso puede ser letal. La infección viral es de menor gravedad y sana por sí misma.

¿Sabías que…?

Tienes la misma cantidad de vasos y capilares linfáticos que vasos y capilares sanguíneos!

Está probado que las propiedades antibacteriales y antiinflamatorias de la miel pueden ayudar a prevenir infecciones en las quemaduras.

Los adultos inhalan alrededor de 23.000 veces por día.

Se requieren 72 músculos diferentes para producir el habla humana.

La vejiga humana promedio puede contener hasta  384 ml de líquido.

Los fumadores tienen 10 veces más arrugas que los no fumadores.

Un feto desarrolla huellas digitales en 18 semanas.

Solo los humanos derramamos lágrimas emocionales; todos los demás animales lloran por razones psicológicas.

Tu cerebro contiene aproximadamente 10 millones de células nerviosas.

Mito: los recién nacidos no necesitan cuidado quiropráctico porque el nacimiento es un proceso normal de la vida.

Realidad: Nacer es normal, pero los partos inducidos por drogas, la extracción por succión y los calendarios hospitalarios a menudo hacen traumático el proceso de nacimiento.

¿Por qué una vez al mes?

Del escritorio del Dr. Boyce

¿POR QUÉ UNA VEZ AL MES?

Hay un mito extendido que dice: “una vez que vas al quiropráctico, tendrás que ir por el resto de tu vida”. Por supuesto, esto no es cierto. (Es curioso como nunca escuchamos esto de los dentistas, quienes también promueven el cuidado preventivo).

Así y todo, tenemos muchos pacientes que optaron por venir a vernos regular y periódicamente.  A veces mensualmente. A veces semanalmente. A veces algo en el medio.

¿Cómo puede ser? Cada individuo tiene sus propias razones, pero hay algunas que son más comunes:

Conciencia corporal – Luego de recibir cuidado quiropráctico y recordar cómo se siente lo “normal”, muchos pacientes pueden darse cuenta cuando están un poco fuera de eso y hacen visitas a nuestra práctica como una parte normal de su vida.

Mantenerse bien – Nuestros pacientes de una vez al mes a menudo reportan que casi nunca se resfrían o engripan como otros normalmente hacen. Sus hijos rara vez  se enferman y parecen más saludables que sus compañeros de juego.

Prevención – La detección temprana y corrección de pequeños problemas, suele ayudar a evitar la necesidad de lidiar con problemas más complicados (y costosos) en el futuro.

Estrés – Cada uno de nosotros está expuesto a diferentes cantidades de estrés físico, químico o emocional. El cuidado regular puede ayudar a reducir el impacto que esos episodios tienen en nuestra columna y en nuestra salud en general.

Gravedad – El mayor y más ignorado estrés es el constante peso de la gravedad. Eventualmente, la gravedad gana, pero muchos sabiamente eligen luchar esa batalla con cuidado quiropráctico regular.

¿Podría algún tipo de cuidado quiropráctico regular ayudarte a estar en óptimas condiciones? De ser así, ¿cuán frecuentes serían tus visitas? ¡Pregunta en tu próxima visita!

El lenguaje del dolor

El dolor es serio, y aliviarlo es un gran trabajo.  Aquellos que sufren dolor gastan billones buscando alivio. De hecho, el dolor es a menudo lo que impulsa a la gente a venir a nuestra práctica.

Pero el dolor, rara vez es el problema.

Naturalmente, si estás experimentando dolor, quieres que se vaya. Y mientras que puedes esperar nuestra compasión, estamos interesados en corregir la causa de tu dolor.

Un propósito del dolor es advertirnos de una limitación.

El dolor es también cómo nuestro cuerpo se comunica con su dueño: tu.

También señala que algo necesita tu atención. Se necesita hacer un cambio.

Dolores de cabeza, espasmos, hormigueos. Dolores y molestias te alertan de que algo  está mal y necesita corrección.

Sólo recuerda, el dolor no es el problema: no más que el sonido ensordecedor del detector de humo. Es un lenguaje.

Primero, tu cuerpo va a susurrar sutilmente para advertirte. Si no lo escuchas, habla con mayor urgencia. Si lo ignoras puede llegar a convertirse en un grito.

Cuando tu cuerpo habla, es sabio prestarle atención.

Te esperamos en la consulta!!!

 

Mito: los recién nacidos no necesitan cuidado quiropráctico porque el nacimiento es un proceso normal de la vida.

Realidad: Nacer es normal, pero los partos inducidos por drogas, la extracción por succión y los calendarios hospitalarios a menudo hacen traumático el proceso de nacimiento.

¿Qué hace diferente a la quiropráctica?

Por ahora sabes que el cuidado quiropráctico es diferente de un tratamiento médico. Esta diferencia va más allá de la importancia de repetidas visitas y nuestro foco en la integridad de tu sistema nervioso.

Mientras la medicina se interesa en el problema de la persona, la quiropráctica se interesa en la persona que tiene el problema.

¿Otra diferencia? La quiropráctica no trata tus síntomas.

Oh, pacientes con síntomas felizmente reportan que éstos a menudo se reducen o desaparecen con el cuidado quiropráctico, pero esa no es la intención del cuidado quiropráctico.

Nuestro objetivo es, en cambio, reducir la causa subyacente de tu síntoma. A medida que se reduce la causa (subluxación vertebral) tu cuerpo ya no necesita hacer sonar la campana de alarma.

Gran diferencia.

Esta diferencia ha permitido a la quiropráctica se desarrolle aparte de la medicina, como un arte de sanación separado y distinto.

No quiero vivir en un mundo sin médicos, drogas milagrosas y cirugías que nos salven la vida. Probablemente tu tampoco. Sin embargo, la medicina tiene su propio propósito, intención y resultado. Y la quiropráctica tiene los suyos. Son diferentes.

¿En qué crees?

Los profesionales de la salud hablan del “efecto placebo”. Este es un fenómeno en el cual nuestras creencias afectan el resultado que experimentamos de un tratamiento o programa de cuidados.

Resulta que lo que creemos es uno de los más importantes aspectos del proceso de curación.

 

¿En qué crees?

 

¿Crees que tu cuerpo es capaz de curar virtualmente cualquier enfermedad conocida por el hombre?

 

¿Crees que en el nacimiento nos es dado todo lo que necesitamos para crecer  y desarrollarte?

 

¿Crees que el dolor o la enfermedad son el resultado de una carencia de drogas?

 

¿Crees que los gérmenes automáticamente causan enfermedades?

 

¿Crees que nuestro ADN es nuestro destino?

 

 

Nuestras creencias funcionan como el “sistema operativo” de nuestras vidas. Actuamos y tomamos decisiones de manera que podamos mantenernos coherentes con nuestras creencias – independientemente de cuáles sean o de si somos conscientes de ellas.

 

Entonces, mientras mucha gente piensa que mi trabajo es calmar el dolor de cabeza, restaurar la curva de la columna o reducir las subluxaciones, en verdad mi trabajo es cambiar las creencias. Cambia una creencia y cambiarás una vida.

 

 

 

 

 

Dale un impulso a tu cuerpo!

Comienza el año con una actitud diferente… Ponte en movimiento! Todos hemos escuchado la frase “o lo usas, o lo pierdes”. Esta frase es especialmente cierta cuando nos referimos a nuestra función articular.

A medida que envejecemos, muchos sufrimos una pérdida de movilidad en las articulaciones, sobre todo por las mañanas. O necesitamos tiempo para recuperarnos luego de levantarnos de una silla o de manejar largas distancias. Rodillas, caderas, hombros y codos son comúnmente acusados. Menos obvias pero incluso más importantes son las articulaciones de la columna.

A medida que empezamos a sentir  el impacto de una vida de insultos y daños a la columna, el cuidado quiropráctico se vuelve especialmente de ayuda.

Aparte de ayudar a las articulaciones espinales a funcionar lo más óptimamente posible, muchos mayores eligen cierto tipo de cuidado quiropráctico regular para:

Mejor Balance: las caídas son por lo general el principio del fin para los mayores. Hay investigaciones que sugieren que el cuidado quiropráctico puede ayudar a los mayores a mantener mejor el balance.

Aumento de la vitalidad: Con el foco del cuidado quiropráctico puesto en el sistema nervioso, muchos pacientes reportan dormir mejor, mayor energía y mayor sentido del bienestar cuando son ajustados regularmente.

¿Ha pasado tiempo desde tu última visita? Llámanos hoy para programar tu próxima cita. ¡Esperamos verte!

Un hueso muy pequeño con un gran trabajo

El primer hueso de tu columna vertebral, justo en la base de tu cráneo se llama atlas. La importancia de este pequeño y extraño hueso no puede tomarse a la ligera: puede ser la diferencia entre vivir con dolor crónico o vivir sin dolor.

Así que vamos a profundizar un poco en este atlas de 28 gramos.

Cada impulso nervioso que viaja desde el cerebro y recorre tu cuerpo pasa por el atlas. Es el que protege el tronco del encéfalo, el encargado de que tu cuerpo lleve a cabo funciones como respirar, el latir de tu corazón y la digestión. La mayoría de los movimientos laterales de tu cabeza también están controlados por el atlas y el axis, el segundo hueso de tu columna.

¿Qué ocurre si este huesecillo se disloca de su posición apropiada? Si sufres un golpe en el cuello de un accidente de coche, una caída, un parto forzoso o cualquier otro suceso que provoque una dislocación del atlas, puedes sufrir migraña, dolor del cuello, dificultades para dormir, problemas respiratorios, estreñimiento, falta de equilibrio, etc. Tu cabeza debe estar centrada sobre el atlas, y si este se disloca tu cabeza está literalmente mal colocada.

Un examen quiropráctico puede determinar si tu cabeza está bien o mal colocada. Si no lo está, los ajustes quiroprácticos pueden ayudarte a recolocar tu atlas para aliviar los síntomas que estás experimentando.

Con el peso que tenemos sobre este huesecillo, ¿no crees que deberías llamar y pedir tu examen espinal hoy mismo?

El peligro de llevar tacones

Muchas mujeres los llevan porque estilizan, otras para ser más altas. Los diseñadores no hacen más que crear nuevos estilos, texturas, diseños y alturas; pero a la hora de la verdad, los tacones solo ponen en peligro tu salud.

Veamos algunos de los riesgos:

  • Mientras que el zapato plano o el pie descalzo distribuye tu peso, los tacones lo posicionan todo en la parte delantera de tu pie.
  • Llevar los dedos embutidos en zapatos estrechos puede dañar los nervios; también provoca juanetes, durezas y callos, que pueden derivar en cirugía.
  • Los tacones pueden acortar y tensar de manera permanente músculos, tendones y ligamentos; incluyendo los gemelos y el tendón de Aquiles.
  • Las mujeres que llevan tacones regularmente tienen un mayor riesgo de caerse, cosa que puede derivar en esguinces o fracturas de tobillo.

Si es imprescindible el uso de tacones, aquí te dejamos algunos consejos:

  • Sal de casa con deportivas o zapato plano y ponte los tacones una vez estés sentada en tu escritorio.
  • Lleva plataformas en lugar de tacón de aguja para distribuir mejor el peso.
  • Usa uno ortopédico para conseguir mejor soporte.
  • Intenta prescindir de los tacones y úsalos solo cuando sea necesario.

No te gastes una fortuna en tacones de diseño que van a provocar un deterioro permanente de tu salud.

¡No tengas miedo!

El miedo adquiere sentido cuando uno se encuentra en situación de peligro, pues forma parte del instinto de supervivencia del ser humano.

Pero, ¿qué hay del miedo crónico? ese miedo que te produce insomnio y que hace que te preocupes por planes y eventos futuros que puede que nunca ocurran.

El miedo crónico es una respuesta irracional a una amenaza percibida. Pero aquello que percibimos puede que no llegue a ocurrir nunca o que no tengamos siquiera control sobre ello; así que ese miedo no tiene cometido alguno.

¿Este miedo puede dañar tu salud? He aquí algunas de las consecuencias del miedo crónico:

  • Debilitamiento del sistema inmunitario.
  • Desórdenes cardiovasculares y gastrointestinales.
  • Depresión.
  • Problemas de fertilidad.
  • Migraña.
  • Pérdida de memoria a corto plazo.

Además, el miedo crónico puede afectar tu apetito, tu rendimiento laboral y tus relaciones. Y puede desembocar en dependencia de sustancias como el alcohol, la comida, el tabaco o las drogas.

Consejos para lidiar con el miedo:

  • Practica técnicas de relajación (meditación o respiración profunda).
  • Haz ejercicio regularmente.
  • Acaba con la nicotina, el alcohol y las drogas.
  • Mantén una dieta saludable, empezando el día con un buen desayuno.
  • Socializa a menudo con su familia y amigos.
  • Busca ayuda con un terapeuta cualificado.

El cuidado quiropráctico puede ayudarte a minimizar los efectos del estrés provocados por el miedo.